Cómo corregir la miopía: gafas, lentillas y otras opciones

Tres niños utilizando gafas de control de miopía para corregir y ralentizar su progresión.

Si tienes dificultades para ver los objetos lejanos con claridad, es posible que necesites una corrección para la miopía. La buena noticia es que existen diferentes opciones para conseguir una visión nítida, desde las gafas graduadas hasta las lentes de contacto y determinadas soluciones especializadas.

Pero ¿cómo se corrige la miopía? La respuesta depende de factores como la graduación, la edad, las necesidades visuales y la evolución del defecto refractivo.

En este artículo te explicamos las principales opciones para corregir la miopía, qué diferencias existen entre ellas y qué aspectos conviene valorar antes de elegir una solución visual.

¿Cómo se corrige la miopía?

La miopía es un defecto refractivo que provoca que los objetos lejanos se vean borrosos mientras que los objetos cercanos pueden verse con mayor claridad.

La corrección de la miopía busca compensar este defecto refractivo para conseguir una visión más nítida. Las principales opciones son:

  • Gafas graduadas.
  • Lentes de contacto.
  • Ortoqueratología (Orto-K), en casos seleccionados.
  • Soluciones específicas para el control de la miopía, especialmente durante la infancia.
  • Cirugía refractiva, en determinados adultos que cumplen los criterios necesarios.

Estas opciones no tienen exactamente el mismo objetivo. Algunas están destinadas principalmente a corregir la visión, mientras que otras pueden formar parte de estrategias para controlar la progresión de la miopía.

¿Tienes miopía y no sabes qué opción necesitas?

Una valoración visual permite conocer tu graduación y estudiar qué solución puede adaptarse mejor a tus necesidades.

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Gafas graduadas para corregir la miopía

Las gafas graduadas son una de las formas más habituales de corregir la miopía.

Las lentes utilizadas para la miopía tienen normalmente potencia negativa y permiten compensar el defecto refractivo para conseguir una visión más clara de lejos.

Además de la graduación, al elegir unas gafas pueden valorarse aspectos como el material de las lentes, su grosor, el diseño, la montura y las necesidades de uso de cada persona.

Si quieres conocer específicamente las opciones disponibles, puedes consultar nuestra guía sobre gafas para miopía y tipos de lentes correctoras.

Lentes de contacto para la miopía

Las lentes de contacto permiten corregir la miopía sin utilizar gafas y pueden ser una alternativa interesante para determinadas personas.

Existen diferentes modalidades de lentes de contacto, entre ellas:

  • Lentes de uso diario.
  • Lentes de reemplazo frecuente.
  • Otros diseños específicos según la graduación y las características del usuario.

La elección depende de la graduación, la superficie ocular, el estilo de vida, las actividades habituales y la capacidad de adaptación y mantenimiento de las lentes.

En Optipunt realizamos la adaptación de lentes de contacto en Figueres para valorar qué opción puede ser adecuada en cada caso.

Ortoqueratología: ¿cómo funciona la Orto-K?

La ortoqueratología (Orto-K) utiliza lentes de contacto rígidas especialmente diseñadas para utilizarse durante la noche.

Durante el uso nocturno, estas lentes producen una modificación temporal de la forma de la córnea. En determinados pacientes, esto permite disponer de una visión funcional durante el día sin utilizar gafas o lentes de contacto convencionales.

La Orto-K requiere una adaptación especializada y no está indicada para todas las personas. Antes de utilizarla es necesario realizar una valoración para comprobar si las características visuales y oculares son compatibles con esta opción.

Además, la ortoqueratología puede formar parte de determinadas estrategias de control de la progresión de la miopía, especialmente en niños y adolescentes, cuando está indicada.

Si quieres conocer las opciones específicas para controlar la evolución de la miopía infantil, puedes consultar nuestra página sobre control de miopía en niños.

Control de la miopía: corregir no es lo mismo que controlar

Una cuestión importante cuando hablamos de miopía es diferenciar entre corregir la visión y controlar la progresión de la miopía.

Las gafas convencionales y muchas lentes de contacto tienen como objetivo proporcionar una visión más nítida. En cambio, existen soluciones ópticas específicas que pueden formar parte de una estrategia destinada a ralentizar la progresión de la miopía.

Este aspecto adquiere especial importancia durante la infancia y la adolescencia, cuando la miopía puede aumentar con el tiempo.

El control de la miopía requiere seguimiento y valoración individualizada. La estrategia puede variar según la edad, la graduación, la evolución de la miopía y otros factores visuales.

Puedes consultar nuestra información específica sobre control de miopía en niños para conocer cómo se realiza este seguimiento.

¿Qué soluciones existen para controlar la miopía en niños?

Cuando un niño presenta una miopía que está aumentando, el objetivo no es únicamente conseguir que vea bien con su graduación actual. También puede ser necesario valorar si existe una estrategia de control de la progresión.

Dependiendo de cada caso pueden estudiarse diferentes alternativas, entre ellas:

  • Lentes oftálmicas específicas para control de miopía.
  • Lentes de contacto diseñadas para este objetivo.
  • Ortoqueratología.
  • Otras estrategias optométricas según la valoración profesional.

No todas las opciones son adecuadas para todos los niños. Por eso es importante realizar un seguimiento de la evolución de la graduación y valorar individualmente la estrategia más apropiada.

Para conocer las características de la miopía infantil puedes consultar también nuestro artículo sobre miopía en niños.

Cirugía refractiva para corregir la miopía

La cirugía refractiva es otra posibilidad para determinados adultos que desean reducir su dependencia de gafas o lentes de contacto.

Existen diferentes técnicas quirúrgicas y la idoneidad depende de factores como la graduación, su estabilidad, las características de la córnea, la salud ocular y otros criterios clínicos.

Por este motivo, no todas las personas con miopía son candidatas a cirugía refractiva. La valoración debe realizarse por el profesional correspondiente antes de tomar una decisión.

La cirugía tampoco debe confundirse con las estrategias de control de la progresión de la miopía infantil.

¿Cuál es la mejor opción para corregir la miopía?

No existe una única solución que sea la mejor para todas las personas con miopía.

La elección puede depender de diferentes factores:

  • Graduación: la cantidad de miopía y la posible presencia de astigmatismo influyen en la elección.
  • Edad: las necesidades de un niño pueden ser diferentes de las de un adulto.
  • Estilo de vida: deporte, trabajo, conducción y otras actividades pueden condicionar la elección.
  • Comodidad: algunas personas prefieren la sencillez de las gafas y otras buscan alternativas como las lentes de contacto.
  • Evolución de la miopía: en niños y adolescentes puede ser necesario valorar estrategias específicas de control.
  • Características oculares: determinadas soluciones requieren una valoración previa para comprobar su idoneidad.

Por eso, más que buscar una solución universal, lo importante es determinar qué opción se adapta a las necesidades visuales concretas de cada persona.

¿La miopía se puede curar?

Es importante diferenciar entre corregir la miopía y eliminar el defecto refractivo.

Las gafas y las lentes de contacto permiten compensar la miopía y mejorar la nitidez de la visión mientras se utilizan. Las estrategias de control de miopía tienen otro objetivo: intentar ralentizar su progresión cuando existe indicación para ello.

En determinados adultos existen procedimientos quirúrgicos que pueden reducir o eliminar la necesidad de utilizar gafas o lentes de contacto, pero requieren una valoración individual y no son adecuados para todas las personas.

Hábitos que pueden ayudar a cuidar la visión

Además de disponer de una corrección adecuada, mantener unos buenos hábitos visuales puede formar parte del cuidado de la visión.

  • Realizar revisiones visuales periódicas para comprobar la graduación y la evolución de la visión.
  • Pasar tiempo al aire libre, especialmente durante la infancia.
  • Realizar pausas durante tareas prolongadas de cerca.
  • Mantener una distancia de trabajo adecuada durante la lectura y otras actividades de cerca.
  • Utilizar protección solar adecuada cuando exista exposición a radiación solar.

Estos hábitos no sustituyen una valoración visual ni una estrategia específica de control cuando existe una miopía en progresión.

¿Quieres saber qué opción puede adaptarse mejor a tu miopía?

En Optipunt valoramos tu graduación y tus necesidades visuales para orientarte sobre las diferentes alternativas de corrección y, cuando corresponde, sobre las opciones de control de la miopía.

Consulta con nuestro equipo de optometría en Figueres

Preguntas frecuentes sobre cómo corregir la miopía

¿Cómo se corrige la miopía?

La miopía puede corregirse mediante gafas, lentes de contacto y, en determinados adultos que cumplen los criterios necesarios, cirugía refractiva. En algunos casos también pueden utilizarse soluciones específicas para controlar su progresión.

¿Con qué lente se corrige la miopía?

La miopía se corrige habitualmente mediante lentes de potencia negativa, conocidas como lentes divergentes o cóncavas.

¿Las gafas corrigen la miopía?

Sí. Las gafas compensan el defecto refractivo y permiten conseguir una visión más nítida mientras se utilizan. Esto no significa necesariamente que la miopía desaparezca.

¿Qué es mejor para la miopía: gafas o lentillas?

Ambas pueden utilizarse para corregir la miopía. La elección depende de factores como la graduación, la edad, el estilo de vida, las características oculares y las preferencias personales.

¿La Orto-K corrige la miopía?

La ortoqueratología modifica temporalmente la forma de la córnea mediante lentes de contacto utilizadas durante la noche. En determinados pacientes permite disfrutar de una visión funcional durante el día sin utilizar gafas o lentes de contacto convencionales.

¿Se puede frenar la miopía?

Existen estrategias específicas destinadas a ralentizar la progresión de la miopía, especialmente durante la infancia y adolescencia. La opción adecuada depende de cada caso y requiere seguimiento visual.

¿La miopía se puede curar?

Las gafas y lentes de contacto compensan la miopía, pero no eliminan necesariamente el defecto refractivo. En determinados adultos pueden existir opciones quirúrgicas para reducir la dependencia de corrección óptica.

¿Cuándo hay que revisar la miopía?

Las revisiones deben adaptarse a la edad, la graduación y la evolución de cada persona. En niños con miopía es especialmente importante realizar un seguimiento periódico para valorar posibles cambios en la graduación.

Corregir la miopía no consiste únicamente en elegir entre gafas y lentes de contacto. La solución adecuada depende de la graduación, la edad, el estilo de vida y la evolución de la visión.

En los casos de miopía infantil también es importante diferenciar la corrección visual del control de su progresión. Una valoración individual permite determinar qué opciones pueden ser apropiadas en cada situación.

Referencias bibliográficas

Etiquetas:

examen visual,miopía,optometría clínica
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