El glaucoma es una de las principales causas de pérdida de visión irreversible en el mundo. Su evolución puede ser lenta y silenciosa, por lo que muchas personas no son conscientes de que existe un problema hasta que ya se ha producido una alteración importante del campo visual.
La buena noticia es que un diagnóstico adecuado y un seguimiento periódico pueden ayudar a controlar su evolución y a preservar la visión durante más tiempo.
En Optipunt Dr. Zaben, en Figueres (Girona), realizamos evaluaciones visuales orientadas a detectar factores de riesgo y posibles alteraciones que requieren seguimiento o valoración por un especialista.
En este artículo veremos qué es el glaucoma, cómo se controla, qué importancia tiene el campo visual y qué pruebas pueden ayudar a realizar un seguimiento adecuado de la salud ocular.
¿Qué es el glaucoma?

El glaucoma es un grupo de enfermedades que pueden producir daño progresivo del nervio óptico y pérdida de visión. La presión intraocular elevada es uno de los principales factores de riesgo, aunque tener una presión ocular elevada no significa necesariamente tener glaucoma.
El nervio óptico transmite al cerebro la información visual que recibe el ojo. Cuando se produce un daño progresivo en sus fibras, pueden aparecer alteraciones del campo visual.
Uno de los principales problemas es que determinadas formas de glaucoma pueden avanzar durante mucho tiempo sin síntomas claros. Por eso, una persona puede considerar que ve correctamente y, sin embargo, presentar cambios que solamente pueden detectarse mediante una evaluación ocular adecuada.
Si quieres conocer con más detalle la enfermedad, puedes consultar nuestro contenido sobre qué es el glaucoma y cómo puede afectar a la visión.
¿Cómo se controla el glaucoma?
Controlar el glaucoma no significa recuperar el daño que ya se ha producido, sino evitar o ralentizar la progresión de la enfermedad y conservar la visión que todavía mantiene el paciente.
Para conseguirlo es necesario realizar un seguimiento adaptado a cada persona. El tipo de glaucoma, la evolución del daño, la presión intraocular, el estado del nervio óptico y los resultados del campo visual son algunos de los factores que pueden determinar la frecuencia de los controles.
El seguimiento puede incluir diferentes pruebas y, cuando existe un diagnóstico confirmado, debe coordinarse con el profesional responsable del tratamiento.
El campo visual y su importancia en el seguimiento
Una de las áreas que más preocupa en esta enfermedad es el campo visual. El glaucoma puede afectar inicialmente a la visión periférica, por lo que determinadas alteraciones pueden pasar desapercibidas durante bastante tiempo.
La campimetría permite estudiar el campo visual y detectar determinadas pérdidas funcionales. Repetir esta prueba a lo largo del tiempo puede ayudar a valorar si existen cambios y cómo evoluciona la función visual.
Esto es especialmente relevante porque una buena agudeza visual no descarta por sí sola la presencia de alteraciones relacionadas con el glaucoma. Una persona puede leer correctamente las letras de una prueba convencional y, al mismo tiempo, presentar una reducción en determinadas zonas de su campo visual.
El seguimiento del campo visual es una parte importante de la valoración de muchos pacientes con glaucoma, especialmente cuando se necesita controlar la evolución de la enfermedad.
¿Qué pruebas pueden utilizarse para controlar el glaucoma?
El seguimiento no depende de una única prueba. Según las características de cada paciente, pueden utilizarse diferentes evaluaciones para obtener una visión más completa de la salud ocular.
- Medición de la presión intraocular: permite conocer la presión dentro del ojo y realizar un seguimiento de sus valores.
- Campimetría: estudia el campo visual y permite identificar determinadas alteraciones funcionales.
- Tomografía de coherencia óptica (OCT): permite analizar estructuras de la retina y del nervio óptico.
- Valoración del nervio óptico: ayuda a identificar cambios estructurales que pueden requerir seguimiento.
- Paquimetría: mide el grosor de la córnea y aporta información complementaria para interpretar determinados resultados de presión intraocular.
La combinación de estas pruebas permite obtener información complementaria. La elección de unas u otras dependerá de las características de cada paciente y de la valoración profesional.
¿El glaucoma tiene cura?
Una de las preguntas más frecuentes es si el glaucoma se puede curar. Actualmente, el daño del nervio óptico que ya se ha producido no puede recuperarse. Sin embargo, existen tratamientos destinados a controlar la enfermedad y reducir el riesgo de que continúe avanzando.
Por este motivo, detectar la enfermedad y mantener un seguimiento adecuado es fundamental. El objetivo es preservar la función visual y evitar una pérdida adicional siempre que sea posible.
Las opciones de tratamiento dependen del tipo de glaucoma y de las características de cada caso. Pueden incluir medicamentos, procedimientos con láser o cirugía, siempre bajo la indicación y supervisión del profesional correspondiente.
¿Qué factores aumentan el riesgo de glaucoma?
El glaucoma puede aparecer en diferentes personas, pero existen determinados factores asociados a un mayor riesgo:
- Antecedentes familiares de glaucoma.
- Edad avanzada.
- Determinados grados de miopía.
- Presión intraocular elevada.
- Diabetes.
- Antecedentes de traumatismos oculares.
- Uso prolongado de determinados medicamentos, como los corticoides.
Cuando existen varios factores de riesgo, es especialmente importante consultar con un profesional para determinar qué controles pueden ser adecuados y con qué frecuencia deberían realizarse.

¿Qué puedes hacer si tienes glaucoma?
Si ya existe un diagnóstico, la constancia es una parte fundamental del seguimiento. Algunas recomendaciones generales son:
- Acudir a las revisiones indicadas y no posponer los controles.
- Seguir correctamente el tratamiento prescrito por el profesional responsable.
- Informar sobre los antecedentes familiares y cualquier cambio relacionado con la visión.
- Evitar la automedicación ocular, especialmente con medicamentos que puedan influir en la presión intraocular.
- Comunicar cualquier cambio visual nuevo para que pueda ser valorado adecuadamente.
No existen remedios caseros capaces de sustituir el diagnóstico, el tratamiento o el seguimiento profesional del glaucoma. Por eso, ante una sospecha o un diagnóstico confirmado, lo más importante es mantener un control adecuado.
¿Cuándo debes consultar?
Una revisión ocular puede ser especialmente recomendable si tienes antecedentes familiares de glaucoma, factores de riesgo o hace tiempo que no realizas una evaluación de tu salud visual.
También es importante prestar atención a determinados síntomas que aparecen de forma repentina. Dolor ocular intenso, visión borrosa repentina, halos alrededor de las luces, náuseas o vómitos pueden aparecer en algunas formas agudas de glaucoma y requieren atención médica urgente.
¿Qué ocurre si el glaucoma ya ha provocado pérdida visual?
Cuando la enfermedad ha provocado una pérdida importante de visión, el daño del nervio óptico no puede revertirse. Sin embargo, todavía existen estrategias destinadas a aprovechar al máximo la visión que conserva la persona y mejorar su autonomía.
En estos casos, una valoración de baja visión en Figueres puede ayudar a determinar qué ayudas ópticas, entrenamiento o recursos pueden resultar útiles según las necesidades de cada paciente.
Controlar el glaucoma es proteger la visión a largo plazo
El glaucoma no siempre produce síntomas evidentes en sus primeras fases. Por eso, esperar a notar una pérdida visual no es una buena estrategia de prevención.
Un seguimiento adecuado permite controlar diferentes parámetros relacionados con la salud ocular y valorar la evolución del campo visual, del nervio óptico y de otros indicadores relevantes.
En Optipunt, en Figueres (Girona), realizamos evaluaciones de optometría clínica y pruebas visuales que pueden ayudar a identificar alteraciones y factores de riesgo. Cuando los resultados requieren una valoración oftalmológica, orientamos al paciente y realizamos la correspondiente derivación al especialista.
Si tienes antecedentes familiares, te han detectado una presión intraocular elevada, notas cambios en tu visión o hace tiempo que no realizas una revisión, puedes solicitar una valoración profesional.
Preguntas frecuentes sobre el control del glaucoma
¿Se puede controlar el glaucoma?
Sí. Aunque el daño del nervio óptico que ya se ha producido no puede revertirse, existen tratamientos y estrategias de seguimiento que pueden ayudar a ralentizar o controlar la progresión de la enfermedad.
¿El campo visual puede verse afectado por el glaucoma?
Sí. El glaucoma puede producir alteraciones del campo visual, especialmente en la visión periférica. La campimetría permite estudiar estas posibles pérdidas funcionales y realizar un seguimiento de su evolución.
¿Tener la presión ocular alta significa tener glaucoma?
No necesariamente. La presión intraocular elevada es un factor de riesgo, pero el diagnóstico del glaucoma requiere valorar diferentes parámetros del estado ocular.
¿El glaucoma puede provocar ceguera?
Si progresa sin un diagnóstico y seguimiento adecuados, puede provocar una pérdida visual importante e irreversible. Sin embargo, el control y el tratamiento pueden ayudar a preservar la visión durante más tiempo.
¿Cada cuánto tiempo debo revisar el glaucoma?
La frecuencia depende de los factores de riesgo, del diagnóstico y de la evolución de cada paciente. El profesional responsable determinará el calendario de seguimiento más adecuado.
Referencias bibliográficas
- Asociación Española de Glaucoma. Información sobre el glaucoma.
https://www.asociacionglaucoma.com/informacion-sobre-el-glaucoma - National Eye Institute. Glaucoma: Causes, Symptoms and Treatment.
https://www.nei.nih.gov/learn-about-eye-health/eye-conditions-and-diseases/glaucoma



