Las lentes de desenfoque periférico son una de las soluciones ópticas utilizadas en estrategias de control de la progresión de la miopía, especialmente durante la infancia y la adolescencia.
Estas lentes combinan la corrección necesaria para proporcionar una visión nítida con un diseño óptico específico que modifica determinadas señales de enfoque en la periferia del campo visual. Su objetivo no es eliminar la miopía existente, sino ayudar a ralentizar su progresión cuando están indicadas dentro de un programa de control de miopía.
En este artículo te explicamos qué son las lentes de desenfoque periférico, cómo funcionan, para quién pueden estar indicadas, qué diferencias existen respecto a unas gafas convencionales y qué debes valorar antes de elegirlas.
¿Qué son las lentes de desenfoque periférico?
Las lentes de desenfoque periférico utilizan un diseño óptico diferente al de una lente oftálmica convencional.
Además de proporcionar la corrección necesaria para conseguir una visión nítida en la zona central, incorporan áreas ópticas específicas destinadas a modificar determinadas condiciones de enfoque en la periferia de la retina.
Este principio forma parte de algunas de las estrategias ópticas utilizadas actualmente para el control de la progresión de la miopía.
Es importante diferenciar dos objetivos:
- Corregir la miopía: proporcionar al niño una visión nítida con la graduación correspondiente.
- Controlar su progresión: utilizar una estrategia específica destinada a ayudar a ralentizar el aumento de la miopía.
Las lentes de desenfoque periférico buscan combinar ambos objetivos dentro de una misma solución óptica.
¿La miopía de tu hijo está aumentando?
Una valoración permite estudiar la evolución de la graduación y conocer qué opciones de control pueden ser adecuadas en cada caso.
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¿Cómo funcionan las lentes de desenfoque periférico?
El funcionamiento de estas lentes se basa en combinar diferentes zonas ópticas dentro de una misma lente.
- Corrección de la visión central: proporciona la graduación necesaria para que el niño pueda ver con claridad.
- Diseño óptico periférico: determinadas zonas de la lente generan un patrón de desenfoque específico en la visión periférica.
Este diseño pretende modificar determinadas señales ópticas relacionadas con el crecimiento ocular y formar parte de una estrategia destinada a ralentizar la progresión de la miopía.
El efecto de una lente de control no debe interpretarse como una eliminación de la miopía. La miopía continúa existiendo y requiere la corrección óptica correspondiente.
¿Qué diferencia hay entre unas gafas convencionales y unas lentes de desenfoque periférico?
Una lente oftálmica convencional tiene como función principal corregir la graduación para conseguir una visión nítida.
Las lentes de desenfoque periférico incorporan, además, un diseño óptico específico destinado a formar parte de una estrategia de control de la progresión de la miopía.
| Gafas convencionales | Lentes de desenfoque periférico |
|---|---|
| Corrigen la graduación. | Corrigen la graduación e incorporan un diseño específico de control. |
| Su objetivo principal es proporcionar una visión nítida. | Buscan además ayudar a ralentizar la progresión de la miopía. |
| No están diseñadas específicamente para el control de la progresión. | Forman parte de determinadas estrategias de control de miopía. |
La elección entre una solución convencional y una lente específica de control depende de la evolución de la miopía y de las características visuales de cada niño.
¿Para qué niños pueden estar indicadas?
Las lentes de desenfoque periférico pueden ser una opción a valorar especialmente en niños y adolescentes con miopía que está aumentando.
Durante la valoración pueden tenerse en cuenta factores como:
- La edad en la que apareció la miopía.
- El aumento de la graduación en revisiones anteriores.
- Los antecedentes familiares de miopía.
- Los hábitos relacionados con la visión próxima.
- El tiempo dedicado a actividades al aire libre.
- Las características visuales individuales del niño.
Estos factores no determinan por sí solos que un niño necesite este tipo de lentes. La indicación debe establecerse después de valorar individualmente la evolución de la miopía.
¿Las lentes de desenfoque periférico corrigen la miopía?
Sí, incorporan la graduación necesaria para corregir la visión borrosa provocada por la miopía.
Sin embargo, corregir la visión no significa eliminar la miopía.
El diseño adicional de estas lentes está destinado a formar parte de una estrategia de control de la progresión. Por eso, su objetivo no debe describirse como una cura de la miopía.
¿Qué beneficios pueden aportar?
El principal objetivo de las lentes de desenfoque periférico es ayudar a ralentizar la progresión de la miopía durante los años de crecimiento.
Además, al tratarse de lentes oftálmicas, su utilización se integra en una rutina similar a la de unas gafas graduadas convencionales.
Una solución integrada en las gafas habituales
El niño utiliza las lentes dentro de una gafa convencional, por lo que no necesita manipular directamente los ojos para utilizarlas.
Esto puede resultar práctico frente a determinadas soluciones que requieren procedimientos específicos de colocación, retirada y mantenimiento.
Una opción que requiere personalización
No todos los niños con miopía tienen las mismas necesidades. La edad, la graduación, la evolución de la miopía y otros factores visuales deben tenerse en cuenta antes de seleccionar una solución de control.
¿Qué otras opciones existen para controlar la miopía?
Las lentes de desenfoque periférico son una de las opciones disponibles, pero no constituyen la única estrategia de control de la progresión de la miopía.
Dependiendo de las características de cada niño pueden valorarse:
- Lentes oftálmicas específicas para control de miopía.
- Lentes de contacto para control de miopía.
- Ortoqueratología (Orto-K).
- Otras estrategias ópticas según la evolución y las características visuales.
Puedes conocer el conjunto de alternativas en nuestro artículo sobre lentes oftálmicas para controlar la miopía.
También puedes consultar nuestra información específica sobre control de miopía en niños.
¿Son lo mismo las lentes de desenfoque periférico que las lentes DIMS?
No necesariamente.
El desenfoque periférico describe un principio o característica óptica relacionado con la forma en que determinadas zonas de una lente modifican el enfoque fuera de la zona central.
Existen diferentes tecnologías y diseños de lentes para el control de la miopía, y no todas utilizan exactamente la misma configuración óptica.
Por eso, no conviene utilizar “desenfoque periférico”, “DIMS” y otras tecnologías como si fueran términos equivalentes.
Por ejemplo, puedes conocer una tecnología concreta como ZEISS MyoCare en nuestro artículo específico.
¿Cómo se decide qué lente necesita un niño?
La elección de una lente para controlar la miopía no debería basarse únicamente en la graduación actual.
Durante una valoración pueden estudiarse:
- La graduación actual.
- Los cambios de graduación anteriores.
- La agudeza visual.
- La edad y etapa de desarrollo.
- Los antecedentes familiares.
- Los hábitos relacionados con la visión próxima.
- El tiempo dedicado a actividades al aire libre.
Cuando se dispone de mediciones específicas para el seguimiento de la miopía, estas pueden aportar información adicional sobre su evolución.
Con toda esta información es posible valorar si resulta conveniente iniciar una estrategia de control y qué solución puede adaptarse mejor a las necesidades del niño.
¿Qué pasa si la miopía sigue aumentando?
Utilizar unas lentes de control de miopía no significa que la graduación vaya a permanecer necesariamente estable.
El objetivo es ayudar a ralentizar su progresión, pero la respuesta puede variar entre personas.
Por eso, el seguimiento periódico es una parte fundamental de cualquier estrategia de control. Si la graduación continúa aumentando, el profesional puede revisar la evolución y valorar si es necesario modificar la estrategia.
El control de la miopía no termina cuando se adaptan las gafas: el seguimiento de la evolución visual forma parte del proceso.
¿Cuánto cuestan las lentes de desenfoque periférico?
El precio de las lentes de desenfoque periférico puede variar según diferentes factores, como el diseño de la lente, la graduación, la tecnología utilizada, la montura y las características de la adaptación.
Por eso, no existe necesariamente un precio único para todos los niños.
Antes de valorar el coste, es importante determinar qué solución de control puede ser adecuada para las necesidades visuales del niño.
¿Qué opiniones hay sobre las lentes de desenfoque periférico?
Las experiencias con este tipo de lentes pueden variar de un niño a otro. La adaptación, la graduación, el diseño de la lente y la evolución de la miopía son algunos de los factores que pueden influir en la experiencia de uso.
Por eso, más que valorar únicamente opiniones generales, conviene conocer si la solución está indicada para el caso concreto y establecer un seguimiento adecuado después de la adaptación.
Adaptación y seguimiento de las lentes de desenfoque periférico
La adaptación de una lente de control comienza con una valoración de la visión y de la evolución de la miopía.
Después de seleccionar la solución, las revisiones periódicas permiten comprobar cómo evoluciona la graduación y valorar si la estrategia continúa siendo adecuada.
El seguimiento es especialmente importante durante la infancia y adolescencia, cuando la miopía puede experimentar cambios relacionados con el crecimiento.
¿Estás valorando lentes de desenfoque periférico para tu hijo?
En Optipunt podemos estudiar la evolución de la miopía y orientarte sobre las diferentes soluciones de control disponibles.
Consulta las opciones de control de miopía en Optipunt Figueres
Preguntas frecuentes sobre las lentes de desenfoque periférico
¿Son lo mismo que unas gafas convencionales?
No exactamente. Ambas pueden incorporar la graduación necesaria para corregir la miopía, pero las lentes de desenfoque periférico incluyen además un diseño óptico específico destinado a formar parte de una estrategia de control de la progresión.
¿Las gafas de desenfoque periférico frenan la miopía?
Su objetivo es ayudar a ralentizar la progresión de la miopía. La respuesta puede variar entre personas, por lo que es necesario realizar un seguimiento periódico.
¿Son adecuadas para todos los niños con miopía?
No necesariamente. La indicación depende de factores como la edad, la evolución de la graduación y las características visuales de cada niño.
¿Son mejores que unas gafas normales?
Depende del objetivo. Una gafa convencional puede proporcionar una corrección visual adecuada, mientras que una lente específica de control incorpora un diseño adicional orientado a ralentizar la progresión de la miopía.
¿Cuánto cuestan las lentes de desenfoque periférico?
El precio depende del diseño, la graduación, la tecnología, la montura y las características de la adaptación. Es necesario valorar cada caso para conocer el presupuesto correspondiente.
¿Cuánto tiempo deben utilizarse?
El tiempo y la forma de utilización deben seguir las indicaciones del profesional responsable del seguimiento. La constancia de uso y las revisiones periódicas forman parte de la estrategia de control.
¿También existen lentes de contacto para controlar la miopía?
Sí. Existen diferentes diseños de lentes de contacto que pueden utilizarse dentro de estrategias de control de miopía. La opción adecuada depende de la edad y de las características visuales de cada paciente.
¿Las lentes de desenfoque periférico curan la miopía?
No. No eliminan la miopía existente. Su finalidad es corregir la visión y formar parte de una estrategia destinada a ayudar a ralentizar su progresión.
¿Las lentes de desenfoque periférico son lo mismo que MiYOSMART?
No deben considerarse términos equivalentes. MiYOSMART es una tecnología concreta de lentes para el control de la miopía, mientras que el desenfoque periférico hace referencia a un principio o diseño óptico que puede estar presente en determinadas soluciones.
Las lentes de desenfoque periférico constituyen una de las alternativas que pueden valorarse dentro del control de la progresión de la miopía infantil.
La elección debe realizarse de forma individualizada y acompañarse de un seguimiento que permita conocer cómo evoluciona la miopía con el paso del tiempo.



