En Optipunt, a través de nuestro servicio de terapia visual, trabajamos determinadas dificultades relacionadas con el funcionamiento del sistema visual tanto en niños como en adultos.
La terapia visual puede abordar, cuando está indicada, aspectos relacionados con la coordinación entre ambos ojos, el enfoque, los movimientos oculares y determinadas habilidades visuales. También puede incluir el trabajo de algunas habilidades relacionadas con la percepción y el procesamiento visual.
Sin embargo, no todas las dificultades visuales necesitan terapia visual. Antes de comenzar un programa es importante realizar una valoración que permita determinar qué habilidades presentan dificultades y si este tipo de intervención puede ser adecuada.
¿Qué es la terapia visual?
La terapia visual comprende un conjunto de actividades estructuradas que tienen como objetivo trabajar determinadas habilidades del sistema visual. El programa se adapta a las necesidades de cada persona y se establece a partir de los resultados de una valoración optométrica.
Dependiendo del caso, pueden trabajarse aspectos relacionados con:
- Coordinación binocular: cómo trabajan conjuntamente ambos ojos.
- Enfoque: determinadas habilidades relacionadas con mantener una visión nítida durante tareas de cerca.
- Movimientos oculares: habilidades relacionadas con desplazar la mirada de forma coordinada.
- Coordinación visomotora: relación entre la información visual y la respuesta motora.
- Percepción visual: determinadas habilidades relacionadas con interpretar y organizar la información visual.
La terapia visual no consiste simplemente en hacer ejercicios de forma general. Las actividades deben responder a las necesidades identificadas durante la evaluación.
¿Para quién puede estar indicada?
La terapia visual puede plantearse tanto en niños como en adultos cuando una valoración identifica determinadas dificultades visuales que pueden beneficiarse de un trabajo específico.
En los niños, algunas señales pueden aparecer durante la lectura, la escritura o determinadas tareas escolares. En estos casos, la terapia visual infantil relacionada con el rendimiento escolar puede formar parte del abordaje cuando está indicada.
En adultos, determinadas demandas visuales relacionadas con el trabajo, el estudio u otras actividades pueden justificar una valoración cuando aparecen molestias o dificultades persistentes.
¿Te preguntas si la terapia visual puede ser adecuada para ti o para tu hijo?
El primer paso es realizar una valoración que permita conocer cómo está funcionando el sistema visual.
¿Qué señales pueden hacer recomendable una valoración?
Las señales dependen de la edad y de las actividades que realiza cada persona. En niños pueden aparecer especialmente durante las tareas escolares.
- Lectura lenta o con esfuerzo.
- Perder frecuentemente la línea al leer.
- Saltarse palabras o renglones.
- Acercarse demasiado al texto.
- Fatiga durante tareas de cerca.
- Dificultades persistentes en determinadas tareas visuales.
- Molestias después de periodos prolongados de lectura o trabajo cercano.
En adultos pueden aparecer molestias o dificultades durante actividades que exigen un uso visual prolongado. Estas señales no significan necesariamente que exista una alteración susceptible de tratarse mediante terapia visual, por lo que es importante realizar una evaluación antes de establecer conclusiones.
¿Qué relación existe entre terapia visual y percepción visual?
La percepción visual está relacionada con la forma en que interpretamos y organizamos la información que recibimos a través de los ojos.
Dentro de una valoración pueden estudiarse determinadas habilidades perceptivas cuando existen motivos para hacerlo. Si se identifica una dificultad concreta, el profesional determinará si puede beneficiarse de actividades específicas.
Por tanto, percepción visual y terapia visual están relacionadas en determinados casos, pero no son conceptos equivalentes. La terapia visual es una posible intervención y la percepción visual es un conjunto de habilidades que pueden formar parte de la evaluación.
¿Cómo se desarrolla un programa de terapia visual?

El programa depende de las necesidades identificadas durante la valoración. No existe una duración ni una combinación de ejercicios que pueda aplicarse por igual a todas las personas.
Cuando está indicado, el trabajo puede combinar actividades realizadas durante las sesiones en consulta con determinadas tareas para continuar el programa en casa.
Las actividades pueden utilizar diferentes materiales, instrumentos y herramientas, tanto analógicas como digitales. La dificultad y el tipo de ejercicio pueden modificarse progresivamente en función de la evolución.
En el caso de los niños, la participación de las familias puede ser importante para facilitar la continuidad de las actividades indicadas fuera de consulta.
¿Qué se evalúa antes de comenzar la terapia visual?
Antes de plantear un programa es necesario conocer el estado general del sistema visual y determinar qué habilidades necesitan ser estudiadas.
Según el motivo de consulta y las características de cada persona, la valoración puede incluir:
- Agudeza visual.
- Graduación refractiva.
- Coordinación binocular.
- Capacidad de enfoque.
- Movimientos oculares.
- Determinadas habilidades perceptivas.
- Comportamiento visual durante tareas de cerca.
Esta valoración permite establecer objetivos concretos y determinar si la terapia visual está indicada o si es necesario plantear otro tipo de actuación.
¿La terapia visual sustituye las gafas?
No necesariamente. Las gafas y la terapia visual cumplen funciones diferentes.
Cuando una persona presenta un defecto refractivo que necesita corrección, puede ser necesario utilizar gafas o lentes de contacto. La terapia visual, cuando está indicada, puede trabajar determinadas habilidades del sistema visual que requieren un abordaje específico.
En algunos casos ambos recursos pueden formar parte del mismo plan de atención visual, mientras que en otros la corrección óptica puede ser suficiente.
¿Puede mejorar el rendimiento en la lectura?
La lectura requiere la participación coordinada de diferentes habilidades visuales. Por eso, cuando una evaluación identifica una dificultad visual concreta relacionada con alguna de estas habilidades, puede plantearse trabajarla dentro de un programa específico.
Esto no significa que la terapia visual sea un tratamiento general para los problemas de lectura o aprendizaje. Las dificultades escolares pueden tener múltiples causas y deben valorarse de forma individual.
Cuando las dificultades aparecen principalmente durante las actividades escolares, es interesante valorar también la relación entre visión y rendimiento escolar.
Terapia visual para niños y adultos
Las necesidades visuales cambian a lo largo de la vida. En los niños, determinadas dificultades pueden hacerse visibles durante el aprendizaje de la lectura, la escritura o las actividades escolares. En los adultos, pueden aparecer en situaciones relacionadas con el trabajo, el estudio u otras tareas de cerca.
Por eso, un programa de terapia visual no debe plantearse únicamente por la edad o por la presencia de un síntoma aislado. Lo importante es conocer qué ocurre y establecer objetivos adaptados a cada persona.
En niños, una valoración de optometría pediátrica puede ayudar a determinar qué aspectos necesitan ser estudiados con mayor profundidad.
¿Cuánto tiempo dura la terapia visual?
No existe una duración estándar. El tiempo depende de las habilidades que se quieran trabajar, de los objetivos establecidos y de la evolución de cada persona.
El seguimiento permite comprobar la respuesta al programa y realizar los ajustes necesarios. Por este motivo, no es recomendable establecer un número fijo de sesiones sin haber realizado previamente una valoración.
Antes de comenzar una terapia visual, conviene saber exactamente qué necesita trabajar el sistema visual.
En Optipunt podemos valorar cada caso y explicar qué opciones pueden ser adecuadas.
Preguntas frecuentes sobre terapia visual
¿La terapia visual sirve para todos los problemas de visión?
No. La terapia visual está indicada para determinadas dificultades visuales y no sustituye la corrección óptica ni otros tratamientos cuando son necesarios.
¿La terapia visual es solo para niños?
No. También puede plantearse en adultos cuando una valoración identifica determinadas habilidades visuales que pueden beneficiarse de un trabajo específico.
¿Puedo hacer ejercicios de terapia visual por mi cuenta?
Lo recomendable es no comenzar un programa de ejercicios sin una valoración previa. Las actividades deben seleccionarse según las necesidades visuales de cada persona.
¿La terapia visual mejora la lectura?
Puede trabajar determinadas habilidades visuales relacionadas con algunas tareas de lectura cuando existe una dificultad concreta. Sin embargo, no debe considerarse un tratamiento general para todos los problemas de lectura.
¿Cuánto dura un programa de terapia visual?
La duración depende de cada caso y de los objetivos establecidos. El seguimiento permite valorar la evolución y ajustar el programa cuando sea necesario.
Una terapia visual debe partir de una valoración
La terapia visual puede ser una herramienta útil dentro del abordaje de determinadas dificultades del sistema visual, tanto en niños como en adultos. Sin embargo, no existe un programa universal ni todos los problemas visuales requieren este tipo de intervención.
El punto de partida debe ser siempre una valoración que permita identificar las necesidades concretas y establecer objetivos realistas. A partir de ahí, el profesional puede determinar si la terapia visual está indicada y cómo debe desarrollarse.
En Optipunt Dr. Zaben, en Figueres, valoramos cada caso de forma individual antes de plantear un programa de terapia visual.



