Durante el verano aumentan las actividades relacionadas con el agua, tanto en piscinas como en playas. El contacto con el cloro, la sal, otros elementos presentes en el agua y determinados microorganismos puede favorecer la aparición de irritación ocular y molestias en los ojos.
Por eso, durante los meses de verano es especialmente importante prestar atención a la salud ocular, sobre todo si utilizas lentes de contacto o sueles nadar con los ojos abiertos bajo el agua.
En este artículo te explicamos qué relación existe entre conjuntivitis, playa y piscina, si puedes bañarte cuando tienes conjuntivitis y qué medidas puedes adoptar para proteger tus ojos durante el verano.
¿Por qué pueden aparecer molestias oculares en verano?
Durante el verano nuestros ojos están expuestos a diferentes factores que pueden provocar irritación o empeorar determinadas molestias oculares.
El contacto con el agua de las piscinas, el agua del mar, el sol, el viento y otros elementos ambientales puede afectar a la superficie ocular. Además, determinados microorganismos presentes en aguas contaminadas pueden provocar infecciones.
Es importante diferenciar entre una irritación ocular y una conjuntivitis. No todos los ojos rojos después de bañarse significan que exista una conjuntivitis.
¿Tienes los ojos rojos o irritados después de bañarte?
Si las molestias persisten o no tienes claro cuál es su causa, una valoración profesional puede ayudarte a determinar qué está ocurriendo.
Conjuntivitis y playa: ¿se puede ir al mar?
Si tienes conjuntivitis, especialmente si se trata de una conjuntivitis infecciosa, es recomendable extremar las precauciones y evitar situaciones que puedan favorecer el contagio o aumentar la irritación de los ojos.
El agua del mar contiene sal y otros elementos naturales que pueden resultar molestos para unos ojos ya irritados. Además, la calidad del agua puede variar dependiendo de la zona y de las condiciones ambientales.
Por eso, si tienes los ojos rojos, con secreción, picor o molestias compatibles con una conjuntivitis, lo más prudente es valorar primero la causa antes de bañarte.
¿Se puede ir a la playa con conjuntivitis?
La respuesta depende del tipo de conjuntivitis y de la intensidad de los síntomas.
Si se trata de una conjuntivitis infecciosa, es importante evitar el contacto con otras personas y mantener unas buenas medidas de higiene para reducir el riesgo de transmisión. Además, el contacto con el agua puede aumentar las molestias de unos ojos ya inflamados.
Si tienes conjuntivitis y quieres ir a la playa, es recomendable consultar previamente con un profesional, especialmente si existe secreción ocular, dolor, sensibilidad importante a la luz o alteraciones de la visión.
Conjuntivitis y piscina: ¿qué riesgos existen?
Las piscinas utilizan productos desinfectantes para mantener el agua en condiciones adecuadas. Estos productos son necesarios para controlar determinados microorganismos, pero el agua de la piscina también puede resultar irritante para algunas personas.
El contacto repetido con el agua puede favorecer la aparición de sequedad, escozor, enrojecimiento o irritación ocular, especialmente en personas con mayor sensibilidad de la superficie ocular.
Además, una piscina con un mantenimiento inadecuado puede presentar un mayor riesgo de contaminación microbiológica.
¿Se puede ir a la piscina con conjuntivitis?
Si tienes conjuntivitis, especialmente cuando existe sospecha de que es infecciosa, es preferible evitar la piscina hasta que la situación haya sido valorada y la evolución sea favorable.
Las conjuntivitis víricas y bacterianas pueden ser contagiosas y el contacto con el agua y con superficies compartidas puede facilitar la transmisión de microorganismos.
También es importante evitar compartir toallas, gafas de natación u otros objetos que puedan entrar en contacto con los ojos.
¿El agua del mar puede irritar los ojos?
Sí. El contacto con el agua del mar puede producir molestias en algunas personas, especialmente cuando existe sensibilidad o una alteración previa de la superficie ocular.
La sal puede provocar escozor y sensación de irritación cuando entra en contacto con los ojos. Sin embargo, esto no significa que el agua del mar provoque necesariamente una conjuntivitis.
Si después de bañarte notas que tus ojos permanecen rojos, irritados o llorosos durante un periodo prolongado, conviene valorar la causa de las molestias.
¿Qué ocurre si nadas con los ojos abiertos?
Abrir los ojos bajo el agua aumenta el contacto directo de la superficie ocular con el agua y con las sustancias que contiene.
Por este motivo, utilizar gafas de natación puede ayudar a reducir el contacto directo del agua con los ojos y proporcionar una barrera física durante el baño.
Esto es especialmente interesante para las personas que suelen experimentar irritación ocular al nadar o que tienen una mayor sensibilidad en los ojos.
Conjuntivitis en niños: cómo proteger sus ojos durante el verano
Los niños suelen pasar más tiempo en piscinas y playas durante las vacaciones y, además, es habitual que abran los ojos bajo el agua mientras nadan.
Enseñarles a utilizar correctamente las gafas de natación puede ayudar a reducir el contacto directo de los ojos con el agua.
También es importante recordarles que no deben compartir toallas, gafas u otros objetos personales y que deben lavarse las manos con frecuencia.
¿Qué ocurre con las lentes de contacto en la piscina o en el mar?
Las personas que utilizan lentes de contacto deben prestar especial atención cuando nadan.
El agua puede entrar en contacto con las lentes y favorecer la acumulación de microorganismos o sustancias que pueden aumentar el riesgo de determinadas complicaciones oculares.
Por este motivo, no es recomendable nadar utilizando lentes de contacto sin las medidas de protección adecuadas. Lo más seguro es retirarlas antes de entrar en el agua y utilizar gafas de natación apropiadas.
Si utilizas lentes de contacto y después de nadar notas enrojecimiento, dolor, secreción, sensibilidad a la luz o cambios en la visión, es importante solicitar una valoración profesional.
¿Cómo proteger los ojos durante el verano?
Además de utilizar gafas de natación, existen otras medidas que pueden ayudar a reducir las molestias oculares durante los meses de verano:
- Utiliza gafas de natación para reducir el contacto directo de los ojos con el agua.
- No abras los ojos bajo el agua si no llevas protección adecuada.
- No compartas toallas ni objetos personales que puedan entrar en contacto con los ojos.
- Lávate las manos con frecuencia y evita tocarte o frotarte los ojos.
- Retira las lentes de contacto antes de nadar y sigue las recomendaciones de uso e higiene indicadas para ellas.
- Utiliza gafas de sol adecuadas para proteger tus ojos frente a la radiación solar.
Si quieres conocer más recomendaciones para cuidar tus ojos durante esta época del año, puedes consultar nuestros consejos para proteger tus ojos en verano.
¿Qué hacer si tienes los ojos rojos después de nadar?
Si después de estar en la playa o en la piscina notas los ojos rojos, puede tratarse de una irritación temporal, pero también puede existir otra causa que requiera valoración.
Evita frotarte los ojos y observa cómo evolucionan las molestias. Si el enrojecimiento persiste, aparece secreción, dolor, sensibilidad a la luz o cualquier alteración de la visión, es recomendable consultar con un profesional.
No utilices medicamentos o colirios por tu cuenta sin conocer previamente el origen del problema.
¿Cuándo consultar con un profesional?
Conviene solicitar una valoración profesional cuando las molestias oculares después de nadar no desaparecen o cuando aparecen síntomas importantes.
Especialmente si tienes:
- Dolor ocular.
- Secreción abundante.
- Enrojecimiento persistente.
- Sensibilidad importante a la luz.
- Disminución o alteración de la visión.
- Molestias intensas después de utilizar lentes de contacto.
Una revisión visual en Figueres puede ayudar a valorar el estado de tus ojos y determinar si las molestias están relacionadas con una irritación, una conjuntivitis u otra alteración ocular.
¿Tus ojos siguen rojos o irritados después de bañarte?
Si las molestias persisten, no esperes a que empeoren. En Optipunt podemos ayudarte a valorar el origen del problema.
Preguntas frecuentes sobre conjuntivitis, playa y piscina
¿Se puede ir a la playa con conjuntivitis?
Depende del tipo de conjuntivitis y de la evolución de los síntomas. Cuando existe una conjuntivitis infecciosa, es recomendable extremar las medidas de higiene y evitar situaciones que puedan favorecer el contagio o aumentar la irritación ocular.
¿Se puede ir a la piscina con conjuntivitis?
Si existe una conjuntivitis infecciosa, es preferible evitar la piscina mientras persistan los síntomas y seguir las indicaciones del profesional que haya valorado el caso.
¿La sal del mar provoca conjuntivitis?
El agua del mar puede producir escozor e irritación cuando entra en contacto con los ojos, especialmente si existe sensibilidad o una alteración previa de la superficie ocular. Esta irritación no debe confundirse necesariamente con una conjuntivitis.
¿Las gafas de natación ayudan a proteger los ojos?
Sí. Las gafas de natación crean una barrera física que reduce el contacto directo del agua con los ojos y pueden ayudar a disminuir determinadas molestias relacionadas con el baño.
¿Puedo nadar con lentes de contacto?
No es recomendable nadar utilizando lentes de contacto sin las medidas de protección adecuadas. El agua puede entrar en contacto con las lentes y favorecer determinadas complicaciones oculares.
¿Por qué se ponen los ojos rojos después de estar en la piscina?
El enrojecimiento puede estar relacionado con una irritación de la superficie ocular, entre otras causas. Si las molestias persisten o aparecen dolor, secreción o alteraciones de la visión, conviene consultar con un profesional.
Conjuntivitis en verano: protege tus ojos en la playa y la piscina
La playa y la piscina forman parte de muchas actividades durante el verano, pero el contacto con el agua puede provocar irritación y molestias oculares, especialmente en personas con mayor sensibilidad o determinadas alteraciones previas.
Utilizar gafas de natación, mantener una buena higiene, evitar compartir objetos personales y prestar especial atención al uso de lentes de contacto son algunas medidas que pueden ayudar a cuidar los ojos durante esta época.
Si tienes síntomas persistentes o no sabes si se trata de una simple irritación o de una conjuntivitis, una valoración profesional puede ayudarte a determinar la causa.
Dr. Ahmad Zaben, Colg. 9794



