El glaucoma es una enfermedad ocular que puede dañar progresivamente el nervio óptico y provocar una pérdida irreversible de visión. Uno de sus principales problemas es que puede avanzar durante años sin producir síntomas evidentes.
Por eso, muchas personas descubren que tienen glaucoma cuando la enfermedad ya ha afectado su campo visual. Las historias de pacientes que han convivido con esta enfermedad muestran precisamente por qué las revisiones visuales periódicas son tan importantes.
En este artículo recogemos las experiencias de varios pacientes ampurdaneses atendidos por el Dr. Ahmad Zaben y el equipo de Optipunt. Sus testimonios permiten entender cómo puede detectarse el glaucoma, qué significa convivir con él y por qué un diagnóstico temprano puede marcar una diferencia importante.
“El factor hereditario”
Teresa F. (30 años) explica su experiencia:
«Necesitaba renovar mis gafas, así que acudí a consulta con el Dr. Zaben. Durante la revisión me realizaron una exploración visual completa, incluyendo la medición de la presión intraocular y un estudio de las fibras nerviosas de la retina mediante tomografía de coherencia óptica.
En aquel momento, mis presiones oculares eran de 25 y 26 mmHg. El Dr. Zaben me comentó que existía sospecha de glaucoma. Yo ni siquiera sabía qué era ni conocía antecedentes familiares. Sin embargo, dos años después, a mi padre le diagnosticaron glaucoma crónico avanzado. También fue detectado tras una revisión visual y entonces descubrimos la importancia del factor hereditario».
El Dr. Ahmad Zaben añade:
«Mi mensaje para quienes tienen familiares con glaucoma es que comprendan la enfermedad y no descuiden las revisiones. Gracias a la detección temprana del glaucoma es posible actuar antes de que aparezcan daños irreversibles».
Teresa F. considera que:
«Es importante que las personas sepan que deben hacerse revisiones completas para asegurarse de que no padecen la enfermedad. En mi caso, el diagnóstico precoz fue decisivo. Mi presión ocular está controlada con medicación y mis campos visuales siguen conservados. Gracias a la rápida derivación al especialista, llevo años realizando controles periódicos.
Desgraciadamente, mi padre perdió completamente la visión de un ojo y conserva muy poca visión en el otro debido a una detección tardía. El miedo a quedarse ciego le provocó una gran angustia».
¿Se puede vivir con glaucoma sin quedar ciego?
Una de las preguntas que más preocupan a las personas cuando reciben un diagnóstico es si se puede vivir con glaucoma sin quedar ciego.
El glaucoma puede provocar una pérdida de visión irreversible, pero su diagnóstico no significa necesariamente que la persona vaya a quedarse ciega. La evolución depende de diferentes factores, entre ellos el tipo de glaucoma, el momento en que se detecta, el grado de afectación y el seguimiento del tratamiento indicado por el especialista.
El objetivo del control es evitar o ralentizar la progresión del daño y conservar la mayor cantidad de visión posible.
Por eso, una detección temprana puede ser decisiva. Una persona diagnosticada en fases iniciales puede comenzar el seguimiento y las medidas de control antes de que exista una pérdida visual importante.
“Una enfermedad silenciosa”
Lluís A. (62 años) relata:
«Hace unos doce años decidí acudir a revisión porque tenía dificultades para conducir de noche, encontrar objetos y moverme con seguridad en determinados entornos. Me recomendaron acudir a Optipunt.
Durante la revisión visual detectaron una posible sospecha de glaucoma. Posteriormente, mediante la valoración especializada, se confirmó el diagnóstico. Fue entonces cuando descubrí que el glaucoma es realmente una enfermedad silenciosa y que muchas personas conviven con ella sin saberlo».
El Dr. Ahmad Zaben destaca:
«La necesidad de realizar una revisión de optometría clínica periódica es fundamental. Si no se examina adecuadamente la salud visual, la enfermedad puede avanzar durante años sin dar señales evidentes».
Lluís A. explica:
«Intento afrontar la situación de manera positiva. No permitiré que el glaucoma ni la pérdida visual limiten mi vida. Utilizaré todas las ayudas visuales necesarias para mantener mi independencia y calidad de vida».
¿Cómo se ve un ojo con glaucoma?
Una de las características más difíciles de entender del glaucoma es que el ojo puede parecer completamente normal desde el exterior. En muchos casos no existe un cambio visible que permita saber que una persona tiene la enfermedad.
El problema se encuentra principalmente en las estructuras internas del ojo y, especialmente, en el nervio óptico. A medida que el glaucoma progresa, puede producirse una pérdida del campo visual que inicialmente puede pasar desapercibida.
Por eso, no es recomendable esperar a notar que la visión ha empeorado para realizar una revisión. Una persona puede seguir viendo relativamente bien y, sin embargo, presentar alteraciones que necesitan ser estudiadas.
Las pruebas de evaluación visual permiten analizar aspectos como la presión intraocular, el nervio óptico, la retina y el campo visual para detectar posibles signos de la enfermedad.
“Motivar a otras personas”
Sara G. (50 años) recuerda:
«Descubrí que tenía glaucoma cuando empecé a notar visión borrosa en el ojo izquierdo. Solicité una cita para una revisión visual completa.
Durante las pruebas me realizaron tomografía, campimetría y otras exploraciones. Posteriormente acudí al especialista y comprendí que debía convivir con una enfermedad crónica durante el resto de mi vida».
El Dr. Ahmad Zaben señala:
«La pérdida visual provocada por el glaucoma es irreversible. Sin embargo, cuando se detecta a tiempo y se sigue correctamente el tratamiento, es posible conservar gran parte de la visión restante. Por eso es tan importante conocer el comportamiento del glaucoma como enfermedad lenta e irreversible».
Sara G. añade:
«Lo que más me motivó a compartir mi historia es ayudar a que otras personas revisen su salud ocular. Como paciente con glaucoma, sé que el control y la constancia son fundamentales.
No siempre apetece usar la medicación o seguir una rutina estricta, pero hacerlo ayuda a preservar la visión durante muchos años. Espero mantener mi visión actual el resto de mi vida».
Tipos de glaucoma y por qué es importante conocerlos
No todos los glaucomas son iguales. Existen diferentes tipos de glaucoma y su evolución puede variar según las características de cada paciente.
El glaucoma puede aparecer asociado a diferentes factores y, en algunos casos, puede desarrollarse sin que la persona note síntomas durante mucho tiempo. Por este motivo, conocer los factores de riesgo y realizar controles periódicos resulta especialmente importante cuando existen antecedentes familiares.
El diagnóstico y la valoración de cada caso deben realizarse de manera individualizada. Las pruebas visuales permiten detectar posibles alteraciones y determinar cuándo es necesario derivar al paciente a un especialista en oftalmología.
“Sin signos evidentes”
Jaume F. (69 años) explica:
«Desgraciadamente, no tuve síntomas evidentes durante las primeras fases de la enfermedad. Precisamente por eso permanecí sin diagnóstico hasta que mi visión ya se había visto comprometida.
Sabía que mi abuela utilizaba gotas para el glaucoma y que mi padre también lo padecía, pero desconocía el componente hereditario. Acudí a revisión por problemas relacionados con la vista cansada y fue entonces cuando comenzó todo.
Durante el examen con tomografía de coherencia óptica detectaron signos compatibles con glaucoma. El daño en el nervio óptico y en el campo visual ya era importante».
El Dr. Ahmad Zaben comenta:
«Incluso personas jóvenes pueden desarrollar glaucoma. Por eso recomendamos realizar revisiones visuales completas con regularidad, independientemente de que existan síntomas o no».
Jaume F. continúa:
«Cuando me diagnosticaron glaucoma sentí miedo, preocupación e incluso depresión. Con el tiempo comprendí que vivir con glaucoma no significa dejar de vivir.
Gracias al asesoramiento recibido y a los programas de baja visión en Figueres, incluyendo ayudas visuales avanzadas, he aprendido a mantener una vida activa y seguir disfrutando de mi día a día».
¿Qué pruebas pueden ayudar a detectar el glaucoma?
La detección del glaucoma requiere una valoración visual completa. Dependiendo del caso, pueden utilizarse diferentes pruebas para estudiar el estado del ojo y detectar posibles alteraciones.
Entre ellas pueden encontrarse:
- Medición de la presión intraocular: permite conocer la presión dentro del ojo.
- Tomografía de coherencia óptica: permite estudiar con detalle estructuras como el nervio óptico y las fibras nerviosas de la retina.
- Campimetría: evalúa el campo visual y puede detectar pérdidas de visión periférica.
- Evaluación del nervio óptico: permite estudiar posibles alteraciones relacionadas con el glaucoma.
Ninguna prueba por sí sola permite valorar todos los aspectos de la enfermedad. Por ello, el profesional debe interpretar los resultados conjuntamente y determinar si es necesario realizar un seguimiento específico o derivar al paciente a oftalmología.
La importancia de las revisiones visuales para detectar el glaucoma
Todos estos testimonios tienen algo en común: la importancia de la detección precoz del glaucoma.
El glaucoma puede desarrollarse lentamente y sin síntomas claros. Cuando aparecen señales evidentes, el daño visual ya puede ser importante. Por eso las revisiones periódicas son especialmente importantes en personas con antecedentes familiares, factores de riesgo o cambios en la visión.
Una revisión visual completa puede ayudar a detectar signos de glaucoma antes de que aparezcan pérdidas visuales importantes.
En Optipunt trabajamos para detectar posibles alteraciones visuales mediante pruebas avanzadas y, cuando es necesario, derivamos al especialista para confirmar el diagnóstico y establecer el tratamiento más adecuado.
Si tienes antecedentes familiares, notas cambios en tu visión o simplemente hace tiempo que no revisas tus ojos, te recomendamos solicitar una valoración profesional.
La prevención y el seguimiento son fundamentales para proteger la visión a largo plazo.
Dr. Ahmad Zaben, MSc, PhD



