Cómo afecta la hipertensión a tu salud ocular

El 17 de mayo de cada año se conmemora el Día Mundial de la Hipertensión con el objetivo de promover la concienciación y esfuerzos para la prevención, diagnóstico y control de esta patología crónica.

La mayoría de personas con esta enfermedad comparten algunos factores comunes que están presentes como suelen ser la obesidad, sensibilidad al sodio, consumo excesivo de alcohol o un estilo de vida muy sedentario.

Otros factores que influyen en la aparición de la hipertensión arterial son la raza, el sexo o la edad. Si en tu familia existen antecedentes de hipertensión es muy probable que tú también puedas tenerla.

Complicaciones que provoca la hipertensión arterial

La hipertensión no suele presentar síntomas pero está afectando a millones de personas a nivel mundial con diversas complicaciones tales como:

  • Ataque al corazón
  • Accidente vascular cerebral
  • Insuficiencia cardíaca
  • Problemas de memoria o comprensión
  • Problemas renales
  • Daños a los ojos

La lista de complicaciones que la hipertensión arterial provoca es mucho más amplia, pero hoy nos vamos a centrar en aquellas que tienen que ver con nuestra salud ocular.

Una presión arterial alta puede dañar los vasos sanguíneos que llevan sangre a nuestra retina, en consecuencia podríamos presentar un cuadro de retinopatía. La retinopatía puede llevar a presentar síntomas como visión borrosa, pérdida completa de la visión o sangrado en el ojo.

Además, el daño que la hipertensión arterial provoca al nervio óptico puede llegar a matar células nerviosas de nuestros ojos. Otra consecuencia de esta enfermedad crónica es la acumulación de líquido bajo de la retina. A dicha acumulación de líquido se le conoce como coroidopatía y provoca una visión distorsionada.

El peligro de la hipertensión para tu salud ocular

La presión arterial provoca un grave deterioro de los vasos sanguíneos de la retina. Como un mecanismo de defensa, las arterias se vuelven más delgados y débiles para amortiguar la presión de la sangre y las paredes de los vasos sanguíneos se vuelven gruesas.

En consecuencia, el nivel de oxígeno en sangre se reduce por lo que afecta el óptimo funcionamiento de la retina. Recordemos que la retina es una de las partes más importantes de nuestros ojos.

Es una capa interna con un tejido cuya función es la de convertir la luz que recibe en impulsos eléctricos que enviará al cerebro para que este los interprete y muestre en imágenes lo que estamos viendo.

Cuidado y prevención

Las revisiones médicas son fundamentales para el control de la hipertensión, también debemos incluir las visitas periódicas al optometrista para que supervise el estado en que se encuentra nuestra retina.

Recordemos que los factores de riesgo que favorecen el incremento de la tensión arterial son el sobrepeso, fumar, sendentarismo, alcohol y malos hábitos alimenticios. Procura llevar una dieta rica en frutas, vegetales, carnes y comidas no procesadas. Así, estarás evitando ingerir una alta dosis de comidas con abundante grasa y colesterol.

Por otra parte, recuerda que debes practicar al menos 30 minutos de ejercicio al día para poder tener una vida más activa y más relajada.